Agarrada a una nube,
paseo un rato,
contando a los pájaros
de cuatro en cuatro.
Agarrada a una nube,
la cara al viento,
el sol me hace un guiño,
brilla contento.
Sentada en una nube,
los pies colgando,
saludé a la cigüeña,
que iba volando.
Yo, para ese viaje, habría cogío el paracaídas, por si las moscas.
ResponderEliminarYa lo pensé, pero es que estaba pinchado
EliminarMenos mal que hacía buen tiempo, que si no...
ResponderEliminar